Sábado 4 de Abril, 3:30 de la tarde. Me encontraba terminando de organizar todo lo necesario para ir en busca del conejo blanco. Hoy salía de cacería y no iba dispuesta a regresar a casa sin mi presa... Ya había estado 2 meses tras su pista; así que ya era hora de poner manos a la obra... o al conejo mejor dicho, jajaja.
Sabía que se aparecería a las 5 de la tarde por una plaza conocida del norte de la ciudad, así que me armé (principalmente de valor jajaja) y me puse en camino a su encuentro.
Al llegar al mencionado lugar, no encontré ni rastro de él. En realidad no sabía que buscar, excepto su carita que ya conocía bastante bien. Pero nada.....
Justamente me estaba quejando de que no aparecía, cuando de pronto me tomaron por el hombro, y escuché detrás de mí: ¡Hola!... Lo primero que ví, fueron sus ojos. Y en ese momento me convencí que el perseguir al conejo, en verdad había valido la pena, pues en ellos se veía la mirada de un niño latoso, lo cual me confirmaba con una sonrisa de oreja a oreja.
En ese momento también, decidí dejar de lado el miedo y los nervios, y en su lugar, demostrar una persona segura, firme y divertida... Iba decidida a atrapar al conejo :P
Ya tenía trazado el malévolo plan para lograrlo: ésta debería ser una cita divertida, cero romántica... pero digna de repetirse muchas veces más.
Ya había aceptado las reglas del juego y ¡estaba dispuesta a ganar!.
Tras un café frappé con el sombrerero loco y la liebre, una sala de juegos con la reyna de corazones y una película "de terror" con la morsa y el carpintero (antes de la cual, hubo un detallazo que no me esperaba: me regaló una mega almohada de GARU, a la cual abrazo todas las noches desde entonces :D), nos dispusimos a regresar a nuestros hogares, y viendo su reloj de mano, me dí cuenta que había tiempo de sobra para ello. Así que decidí "perder tiempo" internándonos en el bosque para platicar un rato más.
Platicamos de todo, y fue muy agradable, me di cuenta que era alguien con quien podía no solo sentirme bien, sino intercambiar ideas y tener buena conversación (lo cual significaba puntos a favor ^_^ ).
Ahora entraba la segunda parte del plan.... a la cual aún le tenía miedo, pero ya era tarde para arrepentirse... Ambos sabíamos que seguía, pero nadie dijo nada. Bueno, sí...pero se sobreentendió a lo que se refería jajajaja.
Lo que siguió jamás lo voy a olvidar, pues fue lo más lindo que me ha pasado.
Hasta el momento, yo había tenido el control y la iniciativa de la mayor parte de las cosas, y en vista de que le daba un poco de miedo acercarce, decidí hacerlo yo diciendo: "¿Que yo tengo que tener la iniciativa en todo?", seguido de un primer beso... Un beso que me llevó a la luna y me regresó en 2 segundos (bueno, quizás más jajaja). Aún más lindo, fue cuando pude sentir como temblaba, al igual que yo :S Eso me dió mayor seguridad, pero igualmente, mayor debilidad ante sus acciones (Alincia, se estaba volviéndo el "Cazador cazado").
La noche pasó con la sonrisa del gato risón en vez de luna. Y para entonces había descubierto muchas cosas de las cuales quedé enganchada. Ya no había marcha atrás... Las reglas del juego estaban cambiando...
A la mañana siguiente, un paseo más por el bosque, en medio de animales, árboles, lagos, y diversos personajes que amenizaban la tarde más romantico-divertida que jamás imaginé.
La despedida llegó, y aun cuando no quería hacerlo, sabía que era inevitable. Y ahí descubrí lo incómodo que es despedirte de alguien A QUIEN QUIERES DE VERDAD.
Todo lo que pasó ese día fue suficiente, como para saber que ese conejo ERA EXACTAMENTE LO QUE HABÍA ESTADO BUSCANDO :D
Y algo bueno tuve que haber hecho para merecerlo no? :D